jueves, 27 de agosto de 2009

EL PODER DE LAS ELITES "Para Cambiar la Historia Colombiana"

Mientras estuvo expuesto, el retrato no era presentado como el único de un desconocido presidente de Colombia, sino como el de un antiguo general costeño del siglo XIX. En París, en realidad, dijo el historiador antes de morir, “lo que se hizo fue ‘blanquear’ a Nieto”. Sin embargo, con la restauración de 1974 reapareció el hombre negro original, que en realidad se cree fue más bien un mulato caribe de los que, en todo caso, en Colombia son considerados negros.
La imagen reparada del prócer no fue del agrado de la academia ni de la élite cartagenera, tradicionalmente blanca, de estirpe y nostalgias españolas, y fue a dar a las mazmorras del palacio de la Inquisición. Moisés Álvarez, actual director del Archivo Histórico de Cartagena, que funciona en el palacio, contó a El Nuevo Herald que su amigo Fals Borda encontró el cuadro en su presencia. “Estaba con muchas cosas allí, arrumbado. Estaba prácticamente tirado”.Álvarez considera que la injusta segregación a la que ha sido sometido Nieto Gil “es una cosa más local [de las élites cartageneras] que nacional”.
Un sentimiento racista que ha sobrevivido a lo largo de los siglos y que no ha permitido que el prócer de esta historia pueda ocupar el papel que le corresponde en la historia de Colombia.“Cartagena era muy elitista y Nieto no era de aquí”, cuenta Álvarez.El nombre de Nieto Gil nunca ha estado en los textos oficiales de historia de Colombia.Sobre el período que le correspondió, en las escuelas se enseña que simplemente fue ocupado por el final del gobierno del presiente Ospina Rodríguez y el comienzo del segundo de Mosquera.La circunstancia de que Nieto Gil haya gobernado solamente durante seis meses no parece suficiente para excluirlo de la historia.En la segunda mitad del siglo XX, por ejemplo, presidentes como Víctor Mosquera Cháux o Carlos Lemos Simonds figuran en la galería oficial de los mandatarios de Colombia a pesar de que ninguno de los dos gobernó más de un mes y medio.Mosquera Cháux asumió el mando para hacer un reemplazo de cinco semanas de Julio César Turbay Ayala (1978-1982) y Lemos otro de Ernesto Samper (1994-1998).Juan José Nieto Gil nació el 24 de junio de 1805 en Cibarco, dentro de lo que hoy es el caribeño departamento de Atlántico y murió en Cartagena el 16 de julio de 1866.Fals Borda estableció que Nieto Gil fue alumbrado “al pie de un árbol de matarratón” durante un viaje de sus padres, Tomás Nicolás Nieto y Benedicta Gil.“No hubo peligro de parto. Don Tomás asistió a su esposa y él mismo cortó el ombligo con su macoca”, escribió Fals Borda.Nieto Gil era, según Fals Borda, “fornido, de piel cetrina clara (o trigueña oscura), ojos zarcos verdosos, nariz recta y amplia, labios finos, cejas arqueadas y cabello negro medio rizado”.Fue autodidacta y masón. En 1839 fue elegido diputado de la Cámara Provincial de Cartagena. Participó en la guerra civil conocida como de los Supremos, estuvo preso y luego vivió exiliado durante cinco años en Kingston, Jamaica, de donde regresó a Cartagena en 1847.Coterráneo de Gabriel García Márquez, fue el primer novelista que tuvo Colombia como autor de La hija de Calamar y Los moriscos, entre otras, cuyos textos, al parecer, se perdieron.Entre el 29 de agosto y el 16 de septiembre de 1849 se encargó de la gobernación de la provincia de Cartagena en reemplazo del gobernador José María Obando que se enfermó y en julio de 1851 asumió el cargo.Para la época de Nieto, Colombia era una confederación de estados unidos y el 3 de julio de 1860 decretó que el estado de Bolívar que él gobernaba se separaba de la Confederación Granadina o Estados Unidos de la Nueva Granada.La separación la hizo para unirse al general Tomás Cipriano de Mosquera que desde el sur de Colombia se había levantado contra el gobierno conservador y centralista de Mariano Ospina Rodríguez.En noviembre de 1860, Nieto Gil asumió por las armas el gobierno de todo el norte de Colombia con el propósito de unir sus territorios a los que estaba conquistando Mosquera desde el sur.Se esperaba que Mosquera llegara a Bogotá y asumiera el mando de la nación pero como el 25 de enero de 1861 eso no había ocurrido, Nieto Gil dictó un decreto por medio del cual asumió la Presidencia.El artículo primero, decía: “Me declaro, desde hoy, en ejercicio del poder ejecutivo de los Estados Unidos de la Nueva Granada, con el título de Presidente de la Unión, en cuyo empeño estaré hasta que haya confianza oficial de haberse encargado del mismo poder ejecutivo Tomás Cipriano de Mosquera y esté franca la comunicación de los estados de la costa con el interior”.Por medio del mismo decreto, Nieto Gil fijó la capital en Cartagena de Indias, donde asumió el poder supremo “en una fastuosa ceremonia, donde le ciñeron la banda presidencial”, escribió el extinto periodista e historiador bogotano Gabriel Cabrera en un ensayo sobre Nieto Gil publicado en El País, de Cali, el 23 de agosto de 1998, bajo el título de “Un presidente borrado de la historia”.Cabrera considera que “es prácticamente seguro que fue Mosquera el primero en querer ignorar la Presidencia de Nieto”.Cuando Fals Borda halló el cuadro en los calabozos del palacio de la Inquisición, fue enviado a los talleres de restauración del Ministerio de Cultura, en Bogotá.Dos años después, regresó y esta vez fue expuesto en el museo histórico de la ciudad como el retrato del presidente Nieto Gil que, a decir verdad, no llama la atención de los visitantes del palacio colonial en donde estuvo alojado el Santo Oficio.No obstante, la versión restaurada en Bogotá y expuesta hoy en el museo cartagenero corresponde más a la figura “blanqueada” en París que a la original del negro ilustre, pintada antes de que asumiera la presidencia que la historia le ha negado de manera sistemática.Antes de Morir, Fals Borda le relató a El Nuevo Herald que un cuadro de Nieto Gil había sido incorporado en su presencia a una galería de presidentes colombianos del Banco de la República (central), en Bogotá, con la ayuda del entonces gerente de la institución, Miguel Urrutia.Era, al parecer, el comienzo de un reconocimiento merecido aunque tardío. Pero una investigación de El Nuevo Herald no encontró ni la galería ni a Urrutia.En su oficina de la Facultad de Economía de la Universidad de Los Andes, de Bogotá, dijeron que se encontraba en Nueva York.Sofía Restrepo Rincón, jefa de Divulgación y Servicios Educativos del Banco de la República, dijo a El Nuevo Herald que la única muestra gráfica de presidentes del banco está formada por ‘‘unas fotografías en miniatura coloreadas con los retratos de muchos de nuestros Presidentes, no todos”.La colección “está guardada esperando completarse y pasará en un futuro próximo a la Sala de Libros Raros y de Manuscritos de la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República para consulta e investigación del público”.Y la noticia esperada por siglos: “En esa colección de fotografías miniaturas coloreadas sí está el señor Juan José Nieto, Presidente en 1861”, reveló Rincón.Esto, sin embargo, no lo incorpora a la historia oficial del país y continúa su ausencia en la galería de mandatarios en la propia Presidencia de la República.Quizá sea cierto el temor que, antes de morir, Fals Borda confesó: “Mi hipótesis es la de que a Nieto lo excluyen por negro y por costeño”.

COLOMBIA BORRÓ DE LA HISTORIA A SU ÚNICO PRESIDENTE NEGRO






Por: Gonzalo GuillenTomado de: El Nuevo Herald


El periodista colombiano Gonzalo Guillen, conocido por sus denuncias del gobierno de Alvaro Uribe, publica este miércoles en el periódico El Nuevo Herald un extenso artículo donde devela que el único presidente negro de Colombia, Juan José Nieto Gil, está excluido de la historia oficial de su país y entre las causas de la omisión pudiera estar el racismo.La investigación del periodista y que hoy es reproducida además por otros medios informativos de Latinoamérica, denuncia la manipulación histórica ejecutada por algunos círculos de poder en Colombia, quienes desarrollan un profundo racismo.¡Verdades de Cuba! reproduce el material de carácter histórico publicado por la versión digital de El Nuevo Herald.Juan José Nieto Gil fue el presidente número 84 de Colombia, pero su nombre no figura en los textos de historia de ese país.UNA HISTORIA OCULTA
Álvaro Uribe no es el presidente número 84 de Colombia sino el 85 ya que, por circunstancias que los historiadores le atribuyen al racismo, un presidente negro que tuvo este país a mediados del siglo XIX fue literalmente borrado de la historia: Juan José Nieto Gil.Nieto Gil fue, además, el primer novelista que tuvo Colombia con tres obras también olvidadas. Apenas si es vagamente recordado como un prominente general liberal que participó en las guerras civiles del siglo XIX que siguieron a la independencia de España, cuyo proceso comenzó en 1810 y culminó, bajo la dirección militar de Simón Bolívar, con la victoria final del 7 de agosto de 1819 en la batalla de Boyacá.Nieto fue redescubierto hace dos décadas durante las investigaciones académicas de campo de Orlando Fals Borda, un reconocido historiador y padre de la sociología moderna en Colombia, que murió el pasado 12 de agosto a los 83 años de edad.Fals Borda ya había reconstruido la vida de Nieto Gil como parte de su obra cardinal de varios tomos Historia doble de la Costa, cuando descubrió en las mazmorras del palacio colonial de la Inquisición, de Cartagena, un retrato al óleo de Nieto Gil que se pudría entre escombros, papeles inservibles y muebles de desecho expuestos a la humedad.El cuadro había sido pintado antes de que Nieto Gil fuera presidente de Colombia entre el 25 de enero y el 18 de julio de 1861, durante un vacío de poder entre el único gobierno del conservador Mariano Ospina Rodríguez y el segundo de cuatro del general liberal Tomás Cipriano de Mosquera.

Al mismo óleo le fue pintada después la banda presidencial cuando Nieto Gil asumió el cargo y tras su muerte el retrato fue enviado a París “para que fuera retocado a la manera de un mandatario francés, el mismo que de retorno se colocó en los salones del Museo Histórico de Cartagena, hasta cuando fue retirado en 1974, luego de una restauración que no fue aprobada por los académicos de la ciudad”, cuenta Fals Borda en la biografía que escribió sobre el presidente olvidado.

jueves, 20 de agosto de 2009

DEFENSORIA: ex paramilitares colombianos se reagrupan

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Conflicto armado La Defensoría del Pueblo expresó su preocupación este martes preocupación por el "reagrupamiento" de paramilitares que se habían desmovilizado y que aseguró están provocando el desplazamiento de poblaciones y reclutando menores.

BOGOTA (AP) —En al menos 25 de los 32 departamentos del país están operando de ocho a 10 bandas criminales "emergidos de la desmovilización de las mal llamadas 'autodefensas' o paramilitares", dijo Jorge Calero, director de alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo.

"Estas nuevas estructuras de grupos ilegales que se están formando, desde que los grupos de los paramilitares se desmovilizaron... son nuevos actores y fuente de amenaza y los que están generando el desplazamiento de la población y la incorporación de niños y niñas, jóvenes y aun antiguos desmovilizados", agregó en entrevista telefónica.

Dijo desconocer cuántos miembros tendrían en total esos grupos y cuántos de ellos serían desmovilizados de las antiguas bandas paramilitares.

El tema de un reagrupamiento paramilitar ha sido mencionado por grupos no gubernamentales y se reavivó en la jornada ante un reportaje publicado por el diario El Tiempo citando datos de la Defensoría y la Corporación Nuevo Arco Iris, un grupo no gubernamental dedicado a la investigación del conflicto interno y de apoyo a iniciativas civiles en pro de la paz.

De acuerdo con Arco Iris, en base al trabajo de campo de sus investigadores, el proceso de rearme y reagrupamiento de desmovilizados se ha acentuado en los dos últimos años debido a que los ex paramilitares no encontraron trabajos, subsisten viejas luchas intestinas y las "ofertas" de rearmarse son más atractivas en términos de salarios por actividades vinculadas al tráfico de drogas, entre otras causas.

Por los datos de Arco Iris, que hacen parte de un informe que el grupo divulgará el próximo mes, de los 36.000 desmovilizados paramilitares, a partir de un proceso de negociación iniciado con el gobierno en 2003, al menos 4.500 se han rearmado, formando más de 80 bandas.

No todos esos nuevos grupos operan como las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que reunía los bloques paramilitares, porque ni tienen mando unificado nacional ni actúan coordinadamente, pero incurren en delitos similares como asesinatos, extorsiones y desplazamiento, agregó Arco Iris en su informe preliminar y el cual fue conocido por la AP.

La Policía Nacional mantiene que en el país operan ocho bandas criminales con unos 4.500 integrantes, de los cuales algunos serían ex paramilitares, cuyo número no precisa, y asegura que cuando grupos no gubernamentales dan cuentan de más de 80 bandas operando en Colombia es porque cuentan como grupos diferentes a la misma organización criminal que actúa en distintos departamentos del país.

De enero al 21 de julio, los datos más recientes de la Policía Nacional, fueron capturados más de 1.200 miembros de esas bandas, de los cuales 182 eran desmovilizados paramilitares. Se les decomisaron más de 650 armas, entre fusiles y pistolas.

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AGENDA LA PATRIA: Más participación, la ilusión afrocolombiana

En el departamento hay cerca de 23 mil, distribuidos sobre todo en Marmato, Supía, La Dorada, Palestina y Manizales. Algunos aseguran que no hay discriminación, pero todavía faltan espacios de participación. Equipo regional/LA PATRIAManizales

Álvaro Javier Moreno, joven músico, entra al templo de Santa Ana. Don Nelson Moreno, maestro de obra, trabaja en la construcción de una casa para un amigo. El profesor Carlos Arturo Moreno dicta clase en la escuela a los niños de primero. Y Ricardo Andrés Moreno conversa, bajo una ceiba, con su amigo Robert Antonio Moreno. Los cuatro son de Guamal (Supía), a donde hace 297 años llegaron 40 negros traídos como esclavos por Teresa de Borja y Franco. Ellos, como sus ancestros y el resto de la comunidad, llevan el apellido Moreno. En la iglesia, en la construcción, en la escuela y bajo la ceiba se les hizo la misma pregunta: ¿siente que los negros son discriminados por la sociedad actual? Sus respuestas tienen puntos de encuentro y diferencias, que coinciden con las de afrocolombianos de otras regiones de Caldas.

Sí y no Álvaro Javier, por ejemplo, mientras camina por uno de los corredores de la iglesia, dice que se siente más o menos discriminado, pero que falta apoyo. “Hace un tiempo trabajo con ocho niños para conformar una escuela de música negra (mapalé, cumbia, bullerengue, currulao), pero solo se queda en promesas de ayuda”. Don Nelson deja un momento el palustre y se mete en el asunto: “sí nos sentimos discriminados, aunque hay alcaldes que nos han ayudado, otros no han servido para nada. Aquí hacemos el carnaval negroide y el apoyo depende del mandatario de turno”. Reconoce que en servicios públicos están bien, sobre todo por quedar cerca de la cabecera municipal de Supía. El docente Carlos Arturo tiene una visión distinta y está convencido de que los negros tienen más posibilidades. “Las cosas han cambiado mucho en los últimos 10 años. En otra época los alumnos salían de bachillerato y se tenían que quedar aquí. Ahora, con los beneficios de la ley, han podido estudiar en universidades y tenemos ya graduados en derecho, medicina y geología con aspiraciones de llegar a cargos altos”. La situación que viven en Guamal es similar a la de otras comunidades negras de Caldas, donde si bien los conceptos sobre discriminación son diferentes, las necesidades de participación son prácticamente iguales.

Espacio Por su parte, Ricardo, sentado bajo la ceiba, afirma junto con su amigo Rober Antonio, que los negros están olvidados por las instituciones del Estado. “No nos reciben en un trabajo por el color de nuestra piel y porque creen que somos perezosos”, expresa Ricardo. Con una frase contundente Rober cierra la conversación: “… pero lo que más nos discrimina es la politiquería”. La mañana trascurre soleada para los 860 negros de Guamal. Las voces de Álvaro Javier, Nelson, Carlos Arturo, Ricardo y Rober también hablan de territorio, pues Guamal, a pesar de ser habitado por negros pertenece al Resguardo Indígena de Cañamomo y Lomaprieta, que tiene autonomía política y administrativa en parte de Supía y en parte de Riosucio. “Quizá si fuéramos organizados como comunidad afrocolombiana, podríamos sobresalir más, aunque no nos quejamos del manejo de los indígenas”, comentan los amigos Ricardo y Rober.

DESTACADOS Uriel Ortiz:Actual Alcalde de Marmato. Destacan que llegó al cargo reconocido por su labor en favor de los mineros, en cargos como el sindicato y la cooperativa de mineros. Ganó las elecciones en octubre de 2009, en nombre del Partido Liberal, no de la línea barquista.
Germán Ovidio Moreno: es el actual alcalde encargado de Supía, ante la suspensión del titular Jorge Eliécer Moreno. Es abogado y ha ocupado varios cargos en el departamento en entidades como la Secretaría del Deporte. Nació en Guamal, caserío de afrocolombianos.

Francisco Ángulo: Jugador de baloncesto profesional, nacido en Cali. Campeón de la copa nacional en 2000 con el equipo Los Sabios de Caldas. Fue administrador de escenarios deportivos como el Coliseo mayor y en la actualidad trabaja en proyectos deportivos en Manizales.
Eladio Castro: Nació en Guapi (Cauca), es Ingeniero Químico en la Universidad de Antioquia, con especialización en Física y estudios de Ingeniería biomédica en Estados Unidos. Por espacio de 39 años fue docente de la Universidad de Caldas donde inculcó la investigación. Después de su retiro hace 12 años trabaja en Manizales en sus proyectos.

Manuel González:Nació en Buanventura (Valle). Es ingeniero electrónico egresado de la Universidad Nacional -sede Manizales-. Tiene 30 años y lleva cuatro en el Mira, movimiento político al cual representa como concejal en la capital caldense.

Aún hay mucha discriminación: Antonio Navarro El actual Gobernador de Nariño, Antonio Navarro Wolf, fue constituyente en 1991. Navarro Wolf habló con LA PATRIA sobre los afrocolombianos a partir de la carta magna de ese año:
“En la constitución de 1991 dejamos claro que se deja permitida la titulación como propiedad colectiva de tierras en Chocó, Valle, Cauca y Nariño, para las comunidades afrocolombianas. Es decir, los consejos comunitarios afrocolombianos”. “A cada departamento de estos se le dio una extensión determinada para que fuera manejada colectivamente. Además se logró la suscripción especial de afrocolombianos en la Cámara de Representantes y dar participación para quienes sean miembros de estas comunidades”. “Antes de la Constitución del 91, los afrocolombianos eran tratados como cualquier otro campesino del país, pero las dificultades adicionales que tenían o que tienen estas comunidades afrodescendientes es que viven en las zonas más apartadas y asiladas, por lo tanto creo que estaban menos protegidos sus derechos”. “Una buena parte de la defensa de las tierras de los afro en las costas el pacífico está sustentada en los desarrollos constitucionales”. “Todavía sigue habiendo mucha discriminación, sin duda. No podemos decir que eso ha desaparecido y las dificultades que tienen los afrocolombianos en su desarrollo siguen siendo muy grandes”. “En realidad en esa constituyente se tuvo un tratamiento mucho más expreso de apoyo a los pueblos indígenas que a los afrodescendientes, porque los indígenas tuvieron una representación directa en la constituyente. Los afro no tuvieron esa participación porque había la impresión general de que los afro eran una parte más del pueblo colombiano y que eran como cualquier otro nacional, y no se consideraba que requirieran de un tratamiento especial”.

Líos y respuestas Ponciano Ortiz es el consultivo de alto nivel de la población afrocolombiana de Caldas ante el Gobierno Nacional. Considera que aún hay discriminación y que los planes con su comunidad poco se han desarrollado. En Caldas, como en el resto del país, los afrocolombianos están organizados por grupos denominados organizaciones de base. Esto les permite tener una participación y ser reconocidos por el gobierno para planes y acciones que se pueden adelantar para su beneficio. “Con decir que apenas hace unos tres años figuramos en el documento Conpes, lo cual abre espacio para ser incluidos en proyectos. Hemos avanzado en etnoeducación, ya se hizo un primer concurso, con el cual varios docentes afro quedaron contratados en propiedad. Falta otra convocatoria porque hay unas vacantes”, indica Ortiz. El representante negro considera que hay algunos logros en servicios públicos como acueducto, alcantarillado, saneamiento básico, manejo ambiental, pero aún falta en otros asuntos como el territorio. “Por ejemplo en Marmato el gobierno permite la presencia de multinacionales que quieren explotar el oro a cielo abierto. Eso será un golpe para los recursos naturales y para la gente que trabaja de manera artesanal en las minas”. La Delegación Minera de Caldas, como lo informó LA PATRIA el sábado pasado, anunció la llegada de una nueva compañía canadiense para la exploración y posible explotación de la parte alta de la localidad. Alonso Jurado, de la Unidad de Grupos Étnicos de la Secretaría de Integración y Desarrollo Social de la Gobernación , asegura que desde allí se hace lo posible para ofrecer herramientas de conocimiento que permitan a los afrocolombianos obtener reconocimiento y ganar espacio laboral. "Actualmente no creo que haya un fenómeno muy marcado de racismo. Habrá afros que piensen que sí, pero desde 1999 Caldas ha desarrollado proyectos de diplomados y capacitaciones para abrirles el espacio académico requerido". Según Jurado en este momento hay afrodescendientes trabajando con el departamento. "Puede que no haya una presencia masiva de afros en el gabinete departamental, pero sí hay casos como el de Mario Moreno, que es docente y trabaja acá en la Gobernación. Creo que siempre y cuando haya idoneidad de la persona para ejercer un cargo, los mandatarios locales no tendrán problema en nombrarlos". Una petición que los afrocolombianos hacen al Gobierno Departamental es un territorio propio. La Ley 70 y la Constitución de 1991 otorgó a las comunidades afrocolombianas territorios específicos en algunos departamentos (consejos comunitarios), pero Caldas no fue tenida en cuenta. "Esos territorios se donaron sobre todo en la cuenca del Pacífico, pero en Caldas no se dio esa figura. Pero desde la Oficina de Grupos Étnicos estamos tratando de conseguir espacio propio para los afrocolombianos de Caldas", dijo Alonso Jurado. El funcionario asegura que hasta este momento se está buscando la figura para otorgar esos terrenos a los afrocolombianos caldenses.

Los proyectos Funcionarios de la oficina de Grupos Étnicos, de la Unidad de Desarrollo a la Comunidad de la Gobernación de Caldas, aseguran que en este momento se adelantan proyectos de tipo productivo como es el caso de los paneleros. “Todas las actividades que adelantamos son de tipo económico. Hacemos cosas que les ayuden a mejorar sus niveles de vida. En este momento estamos trabajando con programas que perduren y generen un sostenimiento económico y emocional para ellos”. Según Edgardo Cano Ladino, Supervisor de Educación de la Gobernación de Caldas, la Cátedra de Estudios Afrocolombianos que debe dictarse en todos los colegios se está orientando en la mayoría de colegios oficiales y privados de Caldas. "En el 2007 se capacitó a los docentes y se les entregó una cartilla para tal fin", comentó Cano Ladino. El funcionario señaló que los estudiantes han recibido con mucho agrado la cátedra y que han compartido sus enseñanzas mediante demostraciones culturales y artísticas. En cuanto a la etnoeducación, Cano Ladino indicó que en Caldas se está cumpliendo con profesores indígenas y afrocolombianos. "Para los colegios de los resguardos todos son docentes indígenas y la mayoría de quienes dictan la cátedra de estudios afrocolombianos son también afrocolombianos", aseguró el funcionario. Por último señaló que una de las actividades prioritarias este año es la Feria Étnica que se realizará del 2 al 9 de octubre en Manizales. En Caldas hay 501 profesores afrocolombianos y 110 indígenas.

-EL DATO Caldas está en el puesto 23 de los departamentos de Colombia con una participación del 3% del total de afrocolombianos en el país.

-LA CIFRA 22.631 afrocolombianos viven en Caldas. 28 raizales, según el censo del 2005, son provenientes del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Estas cifras representan entre un 0% y un 5 % del total de la población de Caldas.
Letra muerta para comunidades* * En 1995 se expide el Decreto 804 que reglamenta la atención educativa para grupos étnicos. En 1998 se sanciona el decreto 1122, con normas para el desarrollo de la Cátedra de Estudios Afrocolombianos en los establecimientos de educación formal. En la gran mayoría de las instituciones educativas del país y de Caldas, no se trabaja esta cátedra.

* El Gobierno Nacional aprobó el Decreto 1627 de 1996 que crea el Fondo de Créditos Condonables bajo la administración del Icetex, con el que se beneficiaron en el 2000 unos 30 afrocolombianos en Caldas. En este momento hay tres o cuatro estudiantes beneficiados.

* A la gran mayoría de los etnoeducadores vinculados en Caldas no se les ha nombrado en propiedad, no obstante haber cumplido el tiempo de servicio estipulado por el decreto 1278 de 2002.

*Los afrocolombianos de la vereda El Chochal, en Victoria; de Guamal en Supía, y de la Garrucha, en Marmato, y familias de Arauca (Palestina), carecen de territorio.
* Leonardo Ortiz, corresponsal de LA PATRIA en Marmato y ex consultivo de alto nivel en Caldas.

LICENIA SALAZAR IBARGUEN OD Asesora Consultora en Salud

miércoles, 19 de agosto de 2009

El CERD EXAMINA A COLOMBIA


CERD - Comite para la Elimnacion del Racismo y la Discriminacion


En Ginebra, Suiza, el 13 de agosto de 2009 se llevó a cabo, en el marco de la 75ª sesión del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (CEDR) de la ONU, la evaluación al Estado Colombiano sobre su cumplimiento a las obligaciones derivadas de la Convención Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial. Se trata de la primera evaluación en 10 años, dado el incumplimiento del Estado colombiano, desde 1998, de su deber de enviar informes al Comité cada dos años.
Antes del examen, el Comité escuchó a una coalición de organizaciones de la sociedad civil colombiana que presentaron informes e hicieron peticiones relacionadas con la situación de los pueblos indígenas y la población afrocolombiana. En los informes y en la sesión, las organizaciones expresaron preocupaciones sobre la ausencia de legislación y acciones judiciales contra la discriminación, la falta de estadísticas oficiales detalladas sobre los grupos étnicos, la violencia y el desplazamiento forzado de las que son víctimas las comunidades negras y los pueblos indígenas, la violación del derecho a la consulta previa y de los territorios étnicos, y las desventajas de los grupos étnicos en todos los indicadores de bienestar y derechos sociales.

En la sesión de evaluación del Estado colombiano, que duró seis horas, el Gobierno respondió a las preguntas del Relator encargado de Colombia (Ion Diaconou, de Rumania) y los demás miembros del Comité. Preguntas como las repercusiones del conflicto armado en la población perteneciente a los grupos étnicos, el desplazamiento interno, la marginación económica y social de los miembros de grupos étnicos, y la producción de cifras con inclusión de la variable étnico-racial.
En sus respuestas, la delegación del Estado colombiano –encabezada por Angelino Garzón, Embajador ante la ONU— se refirió principalmente a la violencia ligada a la guerrilla, grupos emergentes y narcotráfico. Anunció además la presentación de dos proyectos de ley, uno sobre igualdad de oportunidades para la población afrocolobiana y otro sobre consulta previa a grupos étnicos.


Al término de la sesión, el Relator Diaconou agradeció la respuesta del Estado y expresó su preocupación por los problemas que persisten en relación con los siguientes temas:

A finales de este mes, el Comité emitirá sus conclusiones y recomendaciones finales, que deberán ser implementadas por el Estado colombiano. En esta evaluacion participaron:
La Organización Indígena de Colombia - ONIC; El Proceso de Comunidades Negras de Colombia - PCN; Afrodes; el Programa de Justicia Global y Derechos Humanos de la Universidad de Los Andes; la Comisión Colombiana de Juristas; Dejusticia y Global Rights